Existen diferentes tipos de harina que se utilizan para la fabricación de pan y postres.

A continuación, te decimos cuáles son los diferentes tipos de harina que hay en el mercado.

Harina integral: se obtiene de la molienda del grano de trigo integral, incluido el germen.

Harina de avena: se utiliza en productos de régimen, en alcohol (ginebra) y como alimento para ganado.

Harina de gluten: está compuesta del gluten seco y se emplea como mejorador para corregir una harina pobre.

Harina de maíz: el almidón de maíz o maicena se usa básicamente en repostería, ya sea en cremas, salsas o para aligerar algún pastel y prolongar su frescura.

Harina de centeno: utilizada en panificación después de la de trigo.

Harina de arroz: es muy rico en almidón y pobre en gluten. Se empieza a utilizar para panes especiales y sobre todo para personas celiacas.

Harina de cebada: Productos derivados: whisky (alcohol), cerveza, horchata, alimentos para lactantes.

Algunos datos extras sobre las harinas para repostería:

  • Las proteínas de la harina mezcladas con el agua forman el gluten, retienen todo el gas producido y formará el volumen final del pan.
  • La cantidad y calidad de las proteínas de la harina dependen de la variedad del trigo
  • Una harina con contenido de proteínas del 10 al 13%, se clasifica como harina dura y se usa para la producción de pan.
  • Harinas con un contenido de proteínas del 7,5 al 10%, son especiales para la producción de galletas.
  • Las harinas blandas o débiles tienen menor cantidad de proteínas y forman gluten blando, débil y sin elasticidad.